El pasado miércoles 12 de Octubre, un trabajador senegalés, que circulaba en su vehículo particular por la ciudad de Cádiz, fue detenido y su coche fue requisado y retenido por la policía local. Fue arrestado y maltratado física y verbalmente. En estos días la víctima y otros compañeros suyos están recibiendo visitas frecuentes en su domicilio de supuestos policías de paisano, que les comprueban la documentación.
Minutos después del incidente, una ciudadana senegalesa, que caminaba por una calle paralela, con sus dos hijas de 3 y 5 años y un familiar del detenido, reconoció el coche incautado a su amigo senegalés y lo hizo notar señalando el vehículo. Inmediatamente, el agente, según testigos presenciales, agarró por el brazo a la joven, la retuvo, le preguntó a gritos que era lo que decía, la amenazó con separarla de sus hijas y con impedir que volviese a entrar en Cádiz. Le ordenó que se sentase en el suelo y no se moviera hasta que no se le ordenara; todo esto, delante de sus hijas, que lloraban asustadas.
El policía colérico rechazó la mediación de las personas de nuestra asociación, a pesar de que luego nos requirió como intérprete para la entrega de la denuncia.
Otro policía local se enzarzó en una discusión con el agente que retuvo a la mujer y mostró su disconformidad; los compañeros de ambos policías los separaron, para evitar mayores conflictos y consiguieron que la joven pudiese permanecer retenida en un asiento de una parada de autobús. Al cabo de tres cuartos de hora, el policía empezó a extender a la víctima una denuncia por desacato, amenazas e insultos, mientras otros compañeros del cuerpo trataban de impedir que hiciera tal cosa y mostraban, mediante acalorada discusión, su desacuerdo con la procedencia de la denuncia hacia esta mujer.
La denuncia se realizó en el juzgado de forma defectuosa y sin que compareciese este policía, a quien los afectados temen denunciar, por temor a represalias sobre ellos y sobre otros miembros de su familia.
Según testimonios, el policía calificó de “mono” a un chico senegalés y realizó comentarios despectivos generalizando hacia “esta gente”.
Desde Amazonas, asociación para la convivencia intercultural, y la Asociación Pro – Derechos Humanos de Andalucía, pedimos a la sociedad gaditana que vigile este tipo de comportamientos. En el marco del Plan de Acción Municipal del Excmo. Ayuntamiento de Cádiz para la acogida y la integración de inmigrantes, en el que trabajamos conjuntamente varios colectivos, pedimos a las autoridades municipales que, por coherencia, pidan disculpas, en nombre de la policía local y manifiesten su propósito de combatir este tipo de comportamientos.
Cádiz, 21 de Octubre de 2011
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